El otro día estábamos en el parque Warner con los niños. Frente a la montaña rusa de Superman, Rubén comenzó a explicarles que era su favorita. Hasta mamá se ha montado ahí un par de veces. Sí, y ya lo pasé suficientemente mal, contesté.
-Mamá, y si lo pasaste mal, ¿por qué montaste dos veces? me preguntó Pablo.
-Pues supongo que para hacerme la valiente…
-¿Y con quién estabas para tener que hacerte la valiente?
-Con amigos, supongo.
-Ah, ahora lo entiendo.
La lógica de los niños es aplastante.
Jajaja! Genial. Si es que no crecemos.
cuántas tonterías hacemos por los demás!