Esta semana no he sido capaz de sacar ni tiempo ni arrestos para escribir. Y esta semana que entra va a ser similar. Al menos he ido programando artículos antiguos que quiero que queden aquí guardados.
Pero entre todos esos recuerdos y relatos antiguos, me apetecía dejar algo nuevo. Sucedió el otro día, no sé si la semana pasada, o la anterior.
Estábamos ambos sentados en el sillón. Sin tele, sin música, sin niños. Me cogiste la mano, y empezaste a pintar algo, tapándolo para que no pudiera verlo. Cuando terminaste leí:
“TE AMO”
Sonreí.
Cogiste mi mano de nuevo, y esta vez en la palma, seguiste escribiendo. Más tiempo, y más letras. Cuando acabaste volví a a leer:
“JA JE JI
JO JU.
MAÑANA YA TE
PUEDES LAVAR
BIEN!!!!”
Me eché a reír.
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¿Qué pensabas? Que te estaría escribiendo una poesía o algo así, no?
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Descuida, que tenía la absoluta certeza de que una poesía no iba a ser.
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¿Por qué? ¿Crees que no sé ninguna?
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Hombre… muchas muchas no creo que sepas.
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¿Qué es poesía? Dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul… – todo esto declamando con voz de falsete y cara cómica- ¿Eh?, ¿qué me dices? ¿Es así o no es así?
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Sí, es así, muy socorrido Bécquer.
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Otra: Con los dedos de las manos, y los dedos de los pies,
con mi polla y los cojones, todos suman veintitrés.
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Sí, o en el dieciocho.
Dios, si es que soy un poeta. ¿Sí o sí? Yo tendría que haber nacido en el siglo diecisiete.
El caso es que a veces me sueles avisar, por favor, no se te ocurra publicar esto. Aquel día no me dijiste nada, no sé si confiabas en mi buen juicio. Si fue así hiciste mal.
La cosa es que mientras esa noche me lavaba las manos (no, no pude esperar al día siguiente), y veía cómo se iba diluyendo el ja je ji jo ju, y yéndose el te amo por el desagüe, pensé una vez más cuánto me gusta que me hagas reír. Más que cualquier poesía del S. XVII.
Qué bonito es que una persona te haga reír,y cuando consigue que, con el paso del tiempo, siga sucediendo, entonces, probablemente, hayas dado con “la” persona, aquella que todos buscamos para el resto de nuestras vidas.
Todo un poeta, sí señor…
Quierodormir, a mí me encanta reír, y suelo ser facilona, además. Aunque tiene más mérito que lo siga haciendo la misma persona, eso sí.
Kike, si es que estáis cortaditos por el mismo patrón
Eso sí que no… yo me sé la de:
¿No es verdad ángel de amor
que en esta apartada orilla
huele menos a tortilla
Y se respira mejor?
¡Jo! casi me emociono y ‘tó’
Cyrano, no me extraña, las poesías que se pueden leer entre el texto y los comentarios conmueven al más pintao. Me alegro mucho de verte. Un beso fuerte.